NOTAS CANINAS
“El perro es el único ser vivo que tiene un objetivo obsesivo en su vida: entregarse incondicionalmenteâ€.Anónimo

Miguel, todos los dÃas va a trabajar. Dentro de sus funciones se encuentra el abrir la puerta, pasarle objetos y ayudar en el desplazamiento a su compañero Alejandro Quiceno, quien es empleado de un banco reconocido en nuestro paÃs. Algunos se preguntarán por qué cuando camina Miguel por las instalaciones del banco, las personas se muestran inquietas, asombradas y hasta enternecidas. La respuesta a esto es simple, Miguel es un perro de asistencia.
Los perros de asistencia son aquellos que están adiestrados individualmente para encargarse de suplir necesidades, ayudar y acompañar con el fin de mejorar la calidad de vida de una persona, que tiene algún tipo de discapacidad, tanto en el entorno privado como en el público. Se diferencian de las mascotas porque tienen roles especÃficos, los cuales implica suplir necesidades o ayudar en actividades y labores que la persona realiza cotidianamente.

Dentro de los diferentes tipos de perros de asistencia, que son seis, encontramos que los más comunes y antiguos son los perros guÃa, llamados también perros de asistencia para discapacidad visual o lazarillos. Estos fueron los primeros perros al servicio de personas discapacitadas, fueron desarrollados en Alemania alrededor de 1920 como perros guÃa para los veteranos que perdieron la vista durante la Primera Guerra Mundial. El entrenamiento central está enfocado en anunciarle a su guÃa obstáculos, evitando que la persona ponga en riesgo su vida al momento de cruzar una calle, por ejemplo. Además, sirven de ayuda para el regreso a casa o ir a lugares especÃficos que la persona necesita. Un ejemplo claro para esto puede ser ubicarse dentro de una universidad, ir al supermercado más cercano o centro de salud. Estos perros deben contar con un entrenamiento avanzado y riguroso, puesto que la integridad fÃsica y seguridad de la persona dependen absolutamente del perro.

Posiblemente usted se esté preguntando porque dijimos anteriormente que Miguel es un perro de asistencia y se imaginará que su dueño Alejandro Quiceno es invidente, lo cual no es cierto. La realidad es que Alejandro sufrió un accidente de tránsito, lo cual generó en él una condición de discapacidad fÃsica. Miguel pertenece a otro tipo de perro de asistencia, no es un lazarillo, es un perro de servicio o asistencia fÃsica. Por ejemplo, estos perros prestan asistencia para la movilidad, la petición de ayuda mediante teléfono o sistema de comunicación exterior, transporte de información, bloqueo de la persona ante un objeto o situación de peligro, etcétera, además, sirven para realizar tareas cotidianas como abrir cajones, puertas, vestir, desvestir a las personas, pasar o llevar objetos, prender y apagar luces. Todas estas habilidades varÃan según las necesidades de cada usuario brindándoles de esta forma un impacto positivo en sus vidas. Otro tipo de tarea que se les adjudica a estos perros es la asistencia al andar. Se utilizan más que todo en personas con enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, personas con problemas de propiocepción o dificultad de caminar en lÃnea recta. Estos perros no cargan con todo el peso de la persona, como lo hacen algunos de asistencia de silla de ruedas, sino que ayudan con el paso y el equilibrio con la técnica de contrapeso.

Otro tipo que encontramos es el de señalización de sonido o discapacidad auditiva, también conocidos como perros señal o perros para personas sordas, estos son adiestrados para avisarles a las personas, diagnosticadas con discapacidad auditiva, mediante señales fÃsicas distintos sonidos cotidianos y conducirles a su fuente de procedencia o alertarles en el caso de sonidos puntuales como las alarmas. Por ejemplo, cuando está sonando el timbre de la casa el perro se desplaza hasta donde se encuentra su guÃa y tocándolo suavemente en la pierna o en su mano para llamar su atención, posteriormente lo dirige hasta la puerta para que la misma sepa que hay alguien afuera timbrando. O tareas quizás más simples como avisarle a la persona que es hora de levantarse porque la alarma de su celular está sonando.
También existen los perros de soporte, ayuda o apoyo emocional, los cuales se encargan de ayudar a la persona a tramitar sus estados emocionales. Por ejemplo, personas que sufren continuamente ataques de pánico, agorafobia, ansiedad, etcétera. Estos perros no necesariamente tienen un entrenamiento especÃfico o avanzado, como el que reciben los perros que cumplen otros tipos de asistencia; para que un perro sea considerado como Animal de Apoyo Emocional se necesita demostrar que su presencia es necesaria para la salud mental de su dueño o para el proceso psicoterapéutico que esté llevando a cabo; esto debe ser avalado y certificado por un profesional de la salud. Básicamente el entrenamiento consiste en que el animal tenga muy clara la obediencia básica y se desenvuelva muy bien socialmente para que no represente ningún problema para las otras personas. Diferente, por ejemplo, de los perros de alerta médica o de aviso, los cuales se dividen en tres. Primero, encontramos el perro de alerta de epilepsia, el cual ayuda a anunciar cuando se encuentra la persona próxima a sufrir una crisis o ataque de epilepsia (una hora o 30 minutos antes) y con esto evitar que la persona se golpee o pueda sufrir algún accidente. Esto lo hace realizando algún comportamiento especÃfico antes, durante o inmediatamente después de la crisis, por ejemplo lamer el brazo del usuario o tocar con su pata la pierna de su guÃa. Algunas de las tareas de estos perros, aunque no las únicas, son encontrar a alguien que ayude a su guÃa, activar un sistema de respuesta a emergencia, estimular a la persona mientras pasa la crisis, actuar como apoyo para ayudar al usuario a levantarse, traer un teléfono o medicamento(s) especÃfico(s), ofrecer bienestar a la persona hasta su recuperación o lamer la saliva de la persona, durante la crisis, para evitar ahogamiento. En segundo lugar, están los perros de aviso para diabetes, estos avisan a la persona cuándo debe inyectarse la insulina para evitar comas diabéticos, lo realizan olfateando la palma de su guÃa en diferentes momentos del dÃa y la noche. Y en tercer lugar, los perros detectores de cáncer, los cuales son capaces de diagnosticar si hay presencia de células cancerÃgenas por ejemplo en muestras de orina para detectar cáncer de próstata o cáncer de piel.

Hay otro tipo de perro que cada vez es más utilizado y que despierta curiosidad en la gente, y es el perro de asistencia al trastorno, el espectro autista o de anclaje. Estos están formados para cuidar de la integridad fÃsica de una persona con trastorno del espectro autista, guiarla y controlar las situaciones de emergencia que pueda sufrir. Sirven de anclaje cuando el niño presenta episodios de fuga, los cuales son muy comunes en esta condición o para regular el ritmo circadiano del sueño.
A modo de conclusión, los perros cada vez se han ganado lugares más importantes y representativos dentro de la sociedad, la familia y dentro de la vida de las personas, lo cual hace de los perros de asistencia un tema importante y socialmente relevante. Lastimosamente, en nuestra sociedad (especÃficamente nos referimos a Colombia) todavÃa no se ha tomado verdadera conciencia de la importancia de los perros guÃa, quizás por desconocimiento o falta de divulgación y por eso es común escuchar que no son aceptados como acompañantes en lugares públicos como museos, centros comerciales, parques, restaurantes y colegios. Conviene, entonces, que revisemos lo referente a la legislación colombiana que ya reconoce este tipo de ayudas vivas, pero que en la práctica encuentran serias dificultades, probablemente porque no somos una sociedad consciente de que la discapacidad es una postura social ante la diferencia; es la sociedad la que impone esta condición, pues ha creado espacios y concepciones habitables desde una perspectiva de normalidad.